Historias conectadas

Os queremos presentar dos historias distintas. Por un lado, la de cuatro amigos neozelandeses a los que les gusta pasárselo bien y, por otro lado, la de una chica parisina convertida en influencer. Aunque en principio no tendrían nada que ver, estas historias están muy conectadas.

UN VIAJE CON FINAL INESPERADO

Lee, Barry, Calum y Declan son los protagonistas de esta primera historia. Los cuatro se conocen desde la infancia y todos los años deciden reservar una semana para irse de vacaciones juntos. Sus viajes nunca fueron nada fuera de lo común: playa, buena compañía y ganas de abandonar el día a día por una semana.

Pero el verano de 2014 fue especial. Lee se iba a casar y ese podía ser el último año de vacaciones con sus amigos. Así que los cuatro decidieron hacer algo distinto. Calum propuso “pillar un poco de maría” solo para divertirse. Aunque el resto de amigos tenía sus reticencias, al final accedieron a esta propuesta.

Los seis primeros días de esas vacaciones fueron perfectos, pero el último día pasó algo que cambió sus vidas para siempre. Estas últimas 24 horas quedaron grabadas en uno de los móviles de los amigos.

LOUISE DELAGE: INFLUENCER POR ACCIDENTE

Louise Delage es una chica parisina de 25 años. Por influencia de su madre, a ella siempre le ha gustado ir a los sitios más “chic” de París y disfrutar de una vida lujosa. Con la expansión de Instagram, Louise empezó a compartir sus experiencias en la red. Aquí dejamos su cuenta para que podáis ver la imágenes.

Su primera publicación fue en agosto de 2016 y empezó a acumular seguidores en pocas semanas. Louise es una de esas influencers “por accidente”. Ella solo compartía sus experiencias y la gente empezó a seguirla. No daba consejos, solo compartía su vida.

Como Louise siempre decía, ella nunca estaba sola porque tenía a sus 111 mil “amigos” con ella. No obstante, su actividad cesó el 22 de septiembre y nunca más volvió a publicar. Este fue el último vídeo que colgó.

¿POR QUÉ LO GUARDAMOS EN NUESTRO BAÚL?

Por ser dos de las mejores campañas de concienciación (a nuestro criterio) que se han llevado a cabo en las redes sociales. En la primera historia, el  Gobierno de Nueva Zelanda quería mentalizar a los jóvenes del peligro que supone consumir drogas y luego conducir. Lo que empieza siendo un juego para todos lo seguidores de esta cuenta de Snapchat, terminó en tragedia.

Además esta campaña también es un acierto por el canal que utiliza. Aunque ahora Snapchat está de capa caída tras la entrada de Instagram Stories, en 2014 estaba en pleno auge entre los jóvenes de medio mundo. ¿Qué mejor manera de dirigirte a ellos que en una red social que dominan y a través del humor? Y con un final que persiste en la memoria.

La segunda historia sorprende por el bofetón de realidad que te pega cuando descubres que hay detrás de esa chica de Instagram. Y es que, en realidad, nuestra amiga Louise Delage era alcohólica. Pocas fueron las personas que se dieron cuenta de que en el 90% de las fotos de esta chica aparecía alguna bebida.

La Asociación francesa de ayuda a drogodependientes Addict Aide quiso con esta campaña reflejar la dificultad de detectar las adicciones de gente cercana. ¡Vaya que si lo consiguió! Esta cuenta de Instagram llegó a tener 111 mil seguidores y se extendió como la pólvora por distintos medios digitales cuando salió a la luz el verdadero objetivo detrás de esta cuenta.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *